Día de todos los Santos, un día perfecto para morir...en el intento de llegar a la cumbre del Puig Campana en el menor tiempo posible. El año pasado, no pude asistir a la primera edición por coincidir esta carrera con la Sureste Trail de Cartagena, a la que ya estaba inscrito. Pero este 2009 no queria perdérmela por nada del mundo, encima era campeonato de España, no se puede pedir mas, estarían allí los mejores de la especialidad y los especialmente mejores, por otros motivos.
Llegamos al parking, sobre las 8:30 de la mañana, vamos a recoger el dorsal y ya se nota que íbamos a tener de compañero, a un sol mediterráneo, pegando los últimos coletazos, de muerte, antes de acostarse todo el invierno, saludos por Doquier, los chicos y chicas del Aper, los incombustibles de A to trapo, a Vicente Roig, gente forera y amigos que llevamos esta sana droga en la venas. Dorsal 119, con salida a las 10:20, bueno no está mal, ni de los primeros ni de los ultimos. Finalmente los corredores seríamos 277 entre federados y no Federados.
Cuando llega el momento, salimos en neutralizado el grupito que me toca, algunas caras conocidas, como mi amigo Pez, compañero de fatigas en la extenuante Botamarges, vamos charrando, pero no podemos descuidarnos, pues un kilómeto y medio en cuesta pronunciada, iba a llevarnos al definitivo punto de partida y si no estabas a tu hora, perdías la oportunidad de salir. Juro, por mi honor, que cuando llegué al punto de salida, ya estaba cansado, y es que esto de subir no me va pero nada. Pero, es lo que yo digo, un verdadero skyrunner no debe hacerle ascos a nada, para eso somos corredores de montaña, joder, si no pues no me hubiese apuntado y este domingo hubiese buscado cualquier carrerita menos dura, que las hay a miles.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno...., muchacho que estrés, como si fuera Cabo Cañaveral y yo un Discovery-119, me autoimpulso a toda velocidad, noto que debajo de mis salomon, surgen unas bocanadas de humo blanco y empiezo abandonar la tierra firme a la velocidad ultrasonica de todo un veterano, pim, pam, pim, pam,... no había alcanzado ni el cartel de 100 mts+ cuando un grupo de 4 corredores me adelanta, y luego otro y luego otro, entre piedras, zig-zag, cintas señalizadores y tragar mi propia saliva apenas tenía tiempo de valorar si iba bien o mal. En la humedad caliente del pinar bajo, se fundieron todas mis ilusiones de hacer un buen tiempo, que no un gran papel,... agache la cabeza como asumiendo mi condición tanto física como mental y me dispuse a dar todo lo que tenía sin importarme demasiado a los que me adelantasen, yo a mi ritmo, corriendo, andando, trepando, andando, corriendo...
Iban cayendo, los metros de desnivel, mejor de lo que pensaba, pero he de reconocer, que la subida era dura de cojones, llego al avituallamiento previo al embudo mas empinado y pedregoso que puedas imaginar, era como el peaje de antesala a la muerte pelá, y mas hoy, día de todos los santos, un cascabel, nos arengaba a continuar sin mirar atras...el camino, era incorrible y a lo único que podías optar era a trepar lo mas rápido posible, la verdad, es que me encontré, en este tramo mucho mejor de lo previsto, pero se me hizo muy largo, justo a mitad de subida por la canal, un corredor me pide paso, no lleva dorsal y le pregunto si lo ha perdido, el me dice que lo lleva a la espalda, no se el motivo, el caso es que fué el único penalizado de todos los corredores en 3 minutos de sanción por este motivo..., tanto correr para nada, es como meterse un gol en propia puerta, digo yo.
Tengo, la garganta seca, y casi el cerebro también, mis cuadriceps, se ponen, a cien, y parecen las agujas de las calderas del Titanic, resoplo una y otra vez, pero ya llego al collado, ...oigo mi nombre...vamos MIGUEL FLOR..., VAMOS,.... erán Carli, Conchi y Sebastián Sánchez, animándome, joder que lujo, gracias chicos sois los mejores..., aprieto los dientes y cuando levanto la cabeza, observo, colorines en lo alto, es la meta, es precioso, parece hoy día de todos los Santos, un panteón repleto de florecillas silvestres donde esta la meta, la muerte pela, hay que dar un último esfuerzo, durante el cresteo, se puede correr, eso hago, repelo glucógeno de donde puedo y doy todo de mi hasta la misma meta sin parar de correr, y eso...llego muerto.
Ya estaban, alli, muchos conocidos que me felicitan, Silvia y Jessy del Aper, todos los amigos de A todo Trapo celebrando el cumpleaños de Eduardo, se me presenta Ferrato, conocido del foro y gran corredor, peleón donde los haya, aprovecho y saludo al "auelo", padre de "Viruta" de nuestro foro y que está hecho un toro, ha subido en 1:15 y estaba alli, tan campante, es un fiera. Veo llegar desfallecido a Recatalá, a Emili, a David, Ignacio, y como habrá subido Agustí, que mientras saludaba a unos y a otros ni lo he visto entrar...peazo de máquina. Finalmente, me hago el animo, porque con el solecito me hubiese quedado allí, pero había que bajar por la cara de la umbría, y quedaban 8 kms, y pico para volver al sitio de vuelta, voy bajando al principio tranquilamente y luego corro hasta el avituallamiento, donde recupero fuerzas y ya prosigo hasta meta por un entorno donde los incendios pasados volvieron a machacar a esta preciosa zona. Una vez en meta, voy derecho, al grifo de la cerveza, glu, glu, glu, asssfff, que buena fresquita, bocata, cerveza, bocata..., ducha, risas, saludos, foticos, cerveza, y casi, casi mareado, me subo ya al coche con los compis y vuelta a casa. Buen día, aunque mi tiempo, no me gusto, lo di todo, pero debería de haber bajado de una hora.
Paco Lázaro, yo, Agustí Roc y Andrés Hernández.
Aquí, con el gran Sebastián Sánchez y el incombustible Monrasin
Con los Aper, y la cervecica.
Llegamos al parking, sobre las 8:30 de la mañana, vamos a recoger el dorsal y ya se nota que íbamos a tener de compañero, a un sol mediterráneo, pegando los últimos coletazos, de muerte, antes de acostarse todo el invierno, saludos por Doquier, los chicos y chicas del Aper, los incombustibles de A to trapo, a Vicente Roig, gente forera y amigos que llevamos esta sana droga en la venas. Dorsal 119, con salida a las 10:20, bueno no está mal, ni de los primeros ni de los ultimos. Finalmente los corredores seríamos 277 entre federados y no Federados.
Cuando llega el momento, salimos en neutralizado el grupito que me toca, algunas caras conocidas, como mi amigo Pez, compañero de fatigas en la extenuante Botamarges, vamos charrando, pero no podemos descuidarnos, pues un kilómeto y medio en cuesta pronunciada, iba a llevarnos al definitivo punto de partida y si no estabas a tu hora, perdías la oportunidad de salir. Juro, por mi honor, que cuando llegué al punto de salida, ya estaba cansado, y es que esto de subir no me va pero nada. Pero, es lo que yo digo, un verdadero skyrunner no debe hacerle ascos a nada, para eso somos corredores de montaña, joder, si no pues no me hubiese apuntado y este domingo hubiese buscado cualquier carrerita menos dura, que las hay a miles.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno...., muchacho que estrés, como si fuera Cabo Cañaveral y yo un Discovery-119, me autoimpulso a toda velocidad, noto que debajo de mis salomon, surgen unas bocanadas de humo blanco y empiezo abandonar la tierra firme a la velocidad ultrasonica de todo un veterano, pim, pam, pim, pam,... no había alcanzado ni el cartel de 100 mts+ cuando un grupo de 4 corredores me adelanta, y luego otro y luego otro, entre piedras, zig-zag, cintas señalizadores y tragar mi propia saliva apenas tenía tiempo de valorar si iba bien o mal. En la humedad caliente del pinar bajo, se fundieron todas mis ilusiones de hacer un buen tiempo, que no un gran papel,... agache la cabeza como asumiendo mi condición tanto física como mental y me dispuse a dar todo lo que tenía sin importarme demasiado a los que me adelantasen, yo a mi ritmo, corriendo, andando, trepando, andando, corriendo...
Iban cayendo, los metros de desnivel, mejor de lo que pensaba, pero he de reconocer, que la subida era dura de cojones, llego al avituallamiento previo al embudo mas empinado y pedregoso que puedas imaginar, era como el peaje de antesala a la muerte pelá, y mas hoy, día de todos los santos, un cascabel, nos arengaba a continuar sin mirar atras...el camino, era incorrible y a lo único que podías optar era a trepar lo mas rápido posible, la verdad, es que me encontré, en este tramo mucho mejor de lo previsto, pero se me hizo muy largo, justo a mitad de subida por la canal, un corredor me pide paso, no lleva dorsal y le pregunto si lo ha perdido, el me dice que lo lleva a la espalda, no se el motivo, el caso es que fué el único penalizado de todos los corredores en 3 minutos de sanción por este motivo..., tanto correr para nada, es como meterse un gol en propia puerta, digo yo.
Tengo, la garganta seca, y casi el cerebro también, mis cuadriceps, se ponen, a cien, y parecen las agujas de las calderas del Titanic, resoplo una y otra vez, pero ya llego al collado, ...oigo mi nombre...vamos MIGUEL FLOR..., VAMOS,.... erán Carli, Conchi y Sebastián Sánchez, animándome, joder que lujo, gracias chicos sois los mejores..., aprieto los dientes y cuando levanto la cabeza, observo, colorines en lo alto, es la meta, es precioso, parece hoy día de todos los Santos, un panteón repleto de florecillas silvestres donde esta la meta, la muerte pela, hay que dar un último esfuerzo, durante el cresteo, se puede correr, eso hago, repelo glucógeno de donde puedo y doy todo de mi hasta la misma meta sin parar de correr, y eso...llego muerto.
Ya estaban, alli, muchos conocidos que me felicitan, Silvia y Jessy del Aper, todos los amigos de A todo Trapo celebrando el cumpleaños de Eduardo, se me presenta Ferrato, conocido del foro y gran corredor, peleón donde los haya, aprovecho y saludo al "auelo", padre de "Viruta" de nuestro foro y que está hecho un toro, ha subido en 1:15 y estaba alli, tan campante, es un fiera. Veo llegar desfallecido a Recatalá, a Emili, a David, Ignacio, y como habrá subido Agustí, que mientras saludaba a unos y a otros ni lo he visto entrar...peazo de máquina. Finalmente, me hago el animo, porque con el solecito me hubiese quedado allí, pero había que bajar por la cara de la umbría, y quedaban 8 kms, y pico para volver al sitio de vuelta, voy bajando al principio tranquilamente y luego corro hasta el avituallamiento, donde recupero fuerzas y ya prosigo hasta meta por un entorno donde los incendios pasados volvieron a machacar a esta preciosa zona. Una vez en meta, voy derecho, al grifo de la cerveza, glu, glu, glu, asssfff, que buena fresquita, bocata, cerveza, bocata..., ducha, risas, saludos, foticos, cerveza, y casi, casi mareado, me subo ya al coche con los compis y vuelta a casa. Buen día, aunque mi tiempo, no me gusto, lo di todo, pero debería de haber bajado de una hora.
Aquí, con el gran Sebastián Sánchez y el incombustible Monrasin
Con los Aper, y la cervecica.













