5,30 de la mañana, camino de Galifa-Cartagena, a por la carrera de montaña mas dura jamas contada, a priori, asi erá, 42 kms. 4.700 mts. de desnivel acumulados..., pocas carreras en este kilometraje acumulan mas obstáculos, trialeras, subidas interminables, bajadas técnicas, cauces de rio seco, sendas enzarzadas, acantilados, incluso medio km.vertical..., cantos de sirena para el mas preciado corredor de montaña y al que un año mas no pude dejar de resistirme. Como dice en su web, "solo para auténticos corredores de montaña"...no hay dolor!!!
Tras el fiasco en la pasada carrera de Sot de Chera, no tenía muchas ganas de emprender esta batalla, en mis previsiones había calculado 6 horas y media, pero claro las previsiones son eso, quizás..., si todo va bien..., al igual que las previsiones metereológicas, que anunciaban lluvia, pero por la tarde, y no con la puntualidad inglesa y la fuerza con la que apareció en plena carrera. Me acompañan tres villeneros mas, dos compañeros de la Ultra de Andorra, Juan Ginés y Angel Alberto, tambien curtido en mil batallas,... y Angel Sánchez, que venía de turismo y se casco la media maratón andando. Llegamos a Galifa bien, y es que estos móviles con GPS son el inventazo del siglo..., saludos por doquier, Rubén, Ana y Jessy del Aper, Vicente Roig, José Manuel Domenech (Pez), Joserra46, Salvador Calvo, Sebas, Carli, Conchi..., bueno para que contar...los "locos" de siempre. Ana, arrastra un esguince y decide a última hora no correr, pero que sabias son las mujeres...!!!
La salida se retrasa unos 20 minutos, porque al parecer algunas balizas han desaparecido y ha sido necesaria su reposición. Al poco, ya estaba en primera línea de meta, junto a Rubén, con el cachondeito típico de la esperpentica escena, Salvador Calvo, Aurelio Antonio Olivar, Juanan Ruiz, Rubén y yo, jo, jo que fuerte, pero...que bien que sabe la fama, aunque sea efímera. Tras una salida mas bien lenta y en la que me coloco de los 5 primeros, je, je, que bueno, era solo para que Rubén se riera un ratico, pues empieza la faena, toboganes gigantes que nos iban a ir subiendo a La Muela, el primer escollo de la carrera. Corremos juntos y charrando, Angel Alberto, Rubén y yo, y poco a poco van cayendo los kms., casi llegando a las antenas, me hago el chulico y doy un arreón porque me veo con ganas y asombrosamente vamos demasiado lentos, se que queda un mundo pero aún asi me vi sobrado, llego a la cumbre, y viene bajada rápida de las mías, voy bien, sigo así y con ganas, el día todavía es agradable y semisoleado con unos 18ºC, perfectos para correr.
Entre unos brezos veo a un corredor, atándose la zapatilla, es Vicente Roig, la máquina de San Vicente, le pregunto si está bien, y me dice que continué, que simplemente se está aflojando la venda que le han puesto hace poco en un avituallamiento por una torcedura, ya me parecía a mi que por muy bien que yo fuera hubiese cogido a Vicente, durante bastante rato lo tuve detrás, claro mientras hubo bajada, luego me pasó como un bólido.
El medio Km.vertical, en sus primeras rampas (descenso)
... que iluso, al poco empiezo a notarme raro, la sala de máquinas ya no calienta los motores y mis turbinas empiezan a patinar como el embrague de un SIMCA-1000, joder, otra vez nooooooooooo!!!, estoy harto..., de mi oreja derecha se asoma un diabolico hombrecillo con un mazo en su mano derecha y de la izquierda un angelillo con un gel Coup de Fouet, como los que gasta el Kilian ese, obviamente le hago caso al angel y me tomo el gel, bebo isotónica que llevaba en la bidonera pero nada, empiezo incluso a marearme, empieza a pasarme gente que había encontrado en mi bajada, cuando subian, me alcanzan Rubén y Angel Alberto, no puedo seguirlos, voy pajarico del to, joderrrrrrr!!!, será posible, me estaba fallando a mi mismo, necesitaba hoy hacer un buen tiempo para empolvar viejos temores, pero una vez mas...y en unas condiciones espectaculares para mi (fresco, nublado, chispeando), no podía continuar corriendo, solo puedo andar y a duras penas, 4, 5 ,6 horas, el crono no perdona, empieza a llover a lo bestia, justo cuando empiezo a subir el medio/km. vertical, no voy bien, incluso pienso en pararme en alguna cuevecilla, horadada en la caliza majestuosa que me engullía, pero se que tengo que seguir, porque empapado, con viento en los riñones, hubiese pillado una pulmonía.

Esta subida me costó 45 largos minutos, luego todavía quedaban 10 duros kms, con los que mis pensamientos y yo tuvimos que convivir y en los que me pasaron varios corredores, no muchos, porque la carrera estaba haciendo una dura criba, pues tan solo 66 valientes, tuvieron pundonor de apretar dientes y ojos y seguir para adelante, de los 90 y pico que comenzamos la carrera. Casi a la hora y media del tremendo latigazo, empiezo a notarme los músculos, ya las zarzas, me habían cobrado el sangriento peaje y sinceramente parecía el mismísimo Jesucristo bajado del Gólgota, sangrando, mojado, y con el honor por los suelos. No se lo digáis a nadie, pero solo el titular de este blog, me impidió, dejar la carrera en un avituallamiento en el que un chico lo estaba haciendo. Finalmente, y ya pudiendo correr algo, logré recuperar la estabilidad emocional que no la física pues me pegué una culá en una zona embarrada y arcillosa de bajada, apoyando mi mano derecha para mitigar el golpe entre malditas zarzas que dejaron 17 recuerdos en mi palma de la mano, ...eran mis estigmas particulares, claro esta..., 2,5 kms. y ya estás, ... me dijeron dos voluntarias, (en ese momento les hubiese dado dos guantazos, al igual que hace Bud Spencer, en el anuncio de no se que Banco, por la rabia contenida, y las ganas de llegar ya!), pobrecicas, que también son valientes de estar ahí 9 horas soportando todo esto, y ya hasta meta no paré pensando en una cerveza y algo salado para meterle al cuerpo.
Dos botes del elixir de la vida y tres empanadillas fueron los culpables de devolverme a la realidad, y nuevamente preguntarme, ... ¿y ahora que leches me ha pasado?, 7 horas 11 minutos, justo el tiempo de la pájara, y hubiese cuajado una gran maratón. Aquí pasa algo, y voy a averiguarlo... creo que al menos hoy los dioses no se han portado bien conmigo, hoy yo merecía siquiera un resultado honesto. Si, que llegar es un mérito y bla, bla, bla, pero...cuando te pasa a ti... volvere!
Tras el fiasco en la pasada carrera de Sot de Chera, no tenía muchas ganas de emprender esta batalla, en mis previsiones había calculado 6 horas y media, pero claro las previsiones son eso, quizás..., si todo va bien..., al igual que las previsiones metereológicas, que anunciaban lluvia, pero por la tarde, y no con la puntualidad inglesa y la fuerza con la que apareció en plena carrera. Me acompañan tres villeneros mas, dos compañeros de la Ultra de Andorra, Juan Ginés y Angel Alberto, tambien curtido en mil batallas,... y Angel Sánchez, que venía de turismo y se casco la media maratón andando. Llegamos a Galifa bien, y es que estos móviles con GPS son el inventazo del siglo..., saludos por doquier, Rubén, Ana y Jessy del Aper, Vicente Roig, José Manuel Domenech (Pez), Joserra46, Salvador Calvo, Sebas, Carli, Conchi..., bueno para que contar...los "locos" de siempre. Ana, arrastra un esguince y decide a última hora no correr, pero que sabias son las mujeres...!!!
La salida se retrasa unos 20 minutos, porque al parecer algunas balizas han desaparecido y ha sido necesaria su reposición. Al poco, ya estaba en primera línea de meta, junto a Rubén, con el cachondeito típico de la esperpentica escena, Salvador Calvo, Aurelio Antonio Olivar, Juanan Ruiz, Rubén y yo, jo, jo que fuerte, pero...que bien que sabe la fama, aunque sea efímera. Tras una salida mas bien lenta y en la que me coloco de los 5 primeros, je, je, que bueno, era solo para que Rubén se riera un ratico, pues empieza la faena, toboganes gigantes que nos iban a ir subiendo a La Muela, el primer escollo de la carrera. Corremos juntos y charrando, Angel Alberto, Rubén y yo, y poco a poco van cayendo los kms., casi llegando a las antenas, me hago el chulico y doy un arreón porque me veo con ganas y asombrosamente vamos demasiado lentos, se que queda un mundo pero aún asi me vi sobrado, llego a la cumbre, y viene bajada rápida de las mías, voy bien, sigo así y con ganas, el día todavía es agradable y semisoleado con unos 18ºC, perfectos para correr.
Entre unos brezos veo a un corredor, atándose la zapatilla, es Vicente Roig, la máquina de San Vicente, le pregunto si está bien, y me dice que continué, que simplemente se está aflojando la venda que le han puesto hace poco en un avituallamiento por una torcedura, ya me parecía a mi que por muy bien que yo fuera hubiese cogido a Vicente, durante bastante rato lo tuve detrás, claro mientras hubo bajada, luego me pasó como un bólido.
Sigo bien, llego al fondo del acantilado, una cala preciosa, tras una pronunciada bajada, en la que no puedes saborear las vistas o eres literalmente hombre-muerto,...es el medio km. vertical que luego deberíamos subir pues el recorrido en el km. 21 es de retorno cual boomerang. Continúo por las sendas y en algunas zonas, les pego un chillido a Rubén y Angel Alberto de que aprieten, ...pero que chulico soy, la adrenalina del momento, el comienzo de un día que empezaba a nublarse y mi posición me dieron alas hasta la subida a la fortaleza, que mas bien era un Exin Castillos, de los grandes. Me cruzo con los primeros, menudos fieras, luego un interminable zig-zag pedregoso pero corrible me llevarán hasta la cima y punto de retorno, pero hasta alcanzar este punto, había faena, mucha faena. Llego, en 2:50 y me tiro para abajo, es ahora bajada larga, pero decido hacerla trotando normal para no cargar los cuadriceps, quiero conseguir llevar este ritmo y acabar la carrera en 6 horas y cuarto o así..., por delante mía llevo a José Manuel Domenech (Pez), al que vitoreo y le deseo suerte, ya no lo vi mas hasta meta, menuda carrera se pegó el tío recién venido de hacer los 40 de Alcoy.
Esta subida me costó 45 largos minutos, luego todavía quedaban 10 duros kms, con los que mis pensamientos y yo tuvimos que convivir y en los que me pasaron varios corredores, no muchos, porque la carrera estaba haciendo una dura criba, pues tan solo 66 valientes, tuvieron pundonor de apretar dientes y ojos y seguir para adelante, de los 90 y pico que comenzamos la carrera. Casi a la hora y media del tremendo latigazo, empiezo a notarme los músculos, ya las zarzas, me habían cobrado el sangriento peaje y sinceramente parecía el mismísimo Jesucristo bajado del Gólgota, sangrando, mojado, y con el honor por los suelos. No se lo digáis a nadie, pero solo el titular de este blog, me impidió, dejar la carrera en un avituallamiento en el que un chico lo estaba haciendo. Finalmente, y ya pudiendo correr algo, logré recuperar la estabilidad emocional que no la física pues me pegué una culá en una zona embarrada y arcillosa de bajada, apoyando mi mano derecha para mitigar el golpe entre malditas zarzas que dejaron 17 recuerdos en mi palma de la mano, ...eran mis estigmas particulares, claro esta..., 2,5 kms. y ya estás, ... me dijeron dos voluntarias, (en ese momento les hubiese dado dos guantazos, al igual que hace Bud Spencer, en el anuncio de no se que Banco, por la rabia contenida, y las ganas de llegar ya!), pobrecicas, que también son valientes de estar ahí 9 horas soportando todo esto, y ya hasta meta no paré pensando en una cerveza y algo salado para meterle al cuerpo.
Dos botes del elixir de la vida y tres empanadillas fueron los culpables de devolverme a la realidad, y nuevamente preguntarme, ... ¿y ahora que leches me ha pasado?, 7 horas 11 minutos, justo el tiempo de la pájara, y hubiese cuajado una gran maratón. Aquí pasa algo, y voy a averiguarlo... creo que al menos hoy los dioses no se han portado bien conmigo, hoy yo merecía siquiera un resultado honesto. Si, que llegar es un mérito y bla, bla, bla, pero...cuando te pasa a ti... volvere!






































