....cuando las cosas van sobre ruedas y terminas para el arrastre no disfrutas, y cuando no disfrutas no te creces, y cuando no te creces para qué entrenar y si no entrenas para que correr y si no corres para que tanta zapatilla en casa, y así podría estar hasta el amanecer tras venir de Botamarges, con el deber cumplido que no el objetivo.
Tras cuatro meses de entrenos con Gaspar Angel, mi pupilo para Botamarges, y duros entrenos, intermitentemente frustrados en mi caso por mi accidente de moto del 4 de agosto y mi esguince del 1 de septiembre, acudía a mi tercera Botamarges, no con demasiada alegría pero si con ganas de hacerlo bien. Llego el día de antes, previamente algunos compañeros del foro habian reservado un entresuelo a apenas 50 metros de la salida-meta. Tras una cena consistente, Gaspar y yo vamos a descansar, pues en apenas 5 horas tocaría diana una jornada mas que calurosa.
Junto a Juan Nieto y Paco Nadal, antes de salir.
Villalonga, me encuentro perfecto, todavía no ha amanecido.
Gaspar estaba nervioso, era su debut en carrera larga, él ya había corrido distancias de 30 kms. en montaña y poco mas, pero había hecho los deberes conmigo y yo estaba seguro que podía ser finisher. Hace dos minutos que ha sonado el despertador del móvil y ya prácticamente está preparado. Hemos descansado bien pero poco. Bajamos a la línea de salida, saludos por doquier, ambiente excepcional y ese aroma a Reflex, entremezclado con rocio mañanero que te espolea la adrenalina en las venas. Deseo suerte a Gaspar, salgo como un cohete, la noche me confunde, como diria aquel y le tengo ganas a la primera cuesta, lineas de pedruscos salen a mi paso pero trepo y corro y trepo y salto y pillo a Yolanda y Melgarejo, queríamos hacer sobre nueve horas, una auténtica burrada aquí, pero había que intentarlo, voy bien, ya empapadado, hago cima, tiro para Villalonga, he dejado detrás a Yolanda y Melga y apenas me he dado cuenta, mis piernas van solas, del esguince ni me acuerdo, noche cerrada en Villalonga...

Llegando a la via verde del Serpis, tras cruzar los famosos tubos.
... dejo el frontal al espiker de la carrera que se ha acercado a contemplar el ambiente...voy mejor que el año pasado, al menos 15 minutos, es de noche y salgo del avituallamiento, y corro, y corro sin parar, cruzo los tubos y adelanto a corredores, y pillo la via verde del Serpis, y vuelo, y corro y un tunel y otro y otro, no me lo creo es de locos apenas estoy cansado, y aquí es cuando me empiezo a asustar, mientras subo el costarrón de 800 mts+ hacia el alto de la Safor, pienso que tarde o temprano tendré que pagar tributo, ¿perooo?, ¿y si no, porque no hoy y precisamente hoy no puede ser mi día, y irme en solitario y disfrutar del día y la carrera?.
Atravesando el túnel mas largo, iluminado para la ocasión.

Alto de la Safor, de momento bien (Foto:Fdo.Prieto)
Pues nanay de la china, es decir esto y en apenas un tris-tras, la Casa Tarzán, me pasa factura, pero lo llevo, voy trotando, y andando por estas cuestas asfaltadas, tiro de rédito y me digo, no pasa na, ahora mismo a tirarle otra vez, para acometer el ultimo tramo hasta la cima; como de piernas voy bien, pues iba tirando, pero el fuelle ya no era el de antes, y las sensaciones de otras carreras y la temida pájara rondaba la cabeza. Llego a lo alto, lo defiendo, y como por arte de magía, en la peor bajada de la carrera hasta la Font del Olbits es donde desplegué mis mejores artes a peligro de recaer de mi esguince porque las puntiagudas piedrecicas se las traen, bajada disfrutona y buena hasta el Barranc del Bassiets (Lorxa), mi amigo Manzaneque el fotografo está cámara en ristre, y da buena cuenta de mi estampa, - Gracias José Miguel-...
Bajando a toda leche para el Barranc (Lorxa)
...ahora pista forestal un buen tramo pero picando siempre para arriba, y yo bien recuperado troto y ando y troto y me zampo la última subida, donde sigo bastante bien hasta llegar al km. 35 en el Colladet de la Comba, aquí coincido con Canito, compañero de fatigas en Picos de Europa hace unos meses, va tocado, ha parado un par de veces pero se repone, seguimos juntos pero él es muy pistero y no lo sigo, lo dejo marchar y le doy suerte, llega Ramonet del foro, es su primera carrera y no veas lo bien que lo lleva, yo voy tocadico, encima y lo peor es que no me entra casi nada, menos mal que beber si que bebo, al llegar la bajada a Benirrama, maquillo el resultado y me dejo caer la recompensa de llegar al km. 43 es fantástica para mi estado de ánimo, pero ya me veo petao, ya esta ya la he jodido otra vez. Vuelve a estar Manzaneque y me saca dos fotazas, hago de tripas corazón pero justo aquí también me quedé el año pasado.
Tocadico ya iba, si, Foto: Manzaneque
A por el Km.43- Benirrama (Foto:Manzaneque)
El calor ya es la repera, ya he visto a muchos corredores con calambres, esguinces, mareos y vómitos, es un calor fuera de lo común y para mas recochineo es mi veranillo si, si, el de San Miguel, pero lejos de animarme, me deja tocadico, finalmente se retiraron casi 100 corredores, la última subida seria hasta el collado del Vall de la Gallinera la hago a paso de hormiga y aquí empieza el desfile de corredores a adelantarme, me hundo, pero no hay otra ahora que sacarme el traje de perdedor, de corredor normal y corriente, nada de los 100 primeros ni por asomo, lejos de cabrearme lo asumo como una espada de Damocles que no cesa en perseguirme la jodía, así que hombros encogidos, y a dar pasos toca, ...pero veo de nuevo a Canito, ha parado otra vez, le ha vuelto a dar, no va nada bien, y eso que el ha corrido varios Ironmans, sali conmigo hacia arriba, recupera y vuelve a distanciarse, nos vamos viendo a pocos metros pero todavía no vamos juntos como finalmente ocurrirá, nuestro destino estaba sellado.

Llegando, a Benirrama, últimas cuestas (Foto:Antonio Romero)
La bajada hasta Atzuvia, es impresionante, de esas que te quitan el hipo y varios gramos de cuadriceps, es larga, continuada, empinada, pedregosa y en ocasiones de mal gusto, pues las trialeras que se forman tras las lluvias entremezclados con tanto pedrusco no hacen mas que poner a prueba todos tus sentidos, ya casi abajo y hasta el pueblo, lo hago andando, estoy desilusionado, no hacen mas que pasarme corredores y me pienso muy seriamente no correr mas distancias largas, al menos sin entrenarlas bien, pero bueno llego todavía a Atzuvia con un tiempo bueno 8:58, de aquí a meta en circunstancias normales puedo llegar en hora y media como mucho. Pero estoy fatal, meto la cabeza bajo el chorro de la plaza del pueblo, intento comer cuatro avellanas y no me entran, solo bebo, y bebo agua. A todo esto llega Gaspar, mi compañero y discípulo en la carrera, le aplaudo, lo está haciendo fenomenal, le animo a que siga, el está superconcentrado, no se incluso si llego a comprender que era yo y casi como hipnotizado tiro para adelante y yo ni mas orgulloso.
De aquí hasta meta y para no cansaros, lo resumire rapidamente; sali del avituallamiento y en la primera subida, corta pero intensa, me veo de nuevo a Canito bajo la sombra de un árbol, va muerto, yo también, decido ya quedarme con él, pero conforme avanzaba la carrera yo iba recuperándome mientras que él empeoraba al ritmo opuesto al mío, paramos mas de 15 veces, vomitó tres o cuatro veces, iba mareado, angustioso, pero su objetivo era la meta y yo no lo iba a abondonar, así que desconecté que estabá allí y me dedique a que Canito llegará lo mas entero a meta, y lo que nos costo!!!, pues eso 3 horas justas desde la Atzuvia, pero lo conseguimos y cruzamos la meta, yo al menos dando un salto espectacular porque incluso pasó por mi cabeza abandonar de tan mal que lo había pasado, sobre todo psicologicamente. El espiker, un monstruo, con palabras perfectas para todos los que ibamos llegando, en mi caso lo clavo, "salio demasido rápido y luego lo pago"...si señor tal cual paso.

Haciendo de tripas corazón y saltando por tener tres de tres Botamarges.
Jaime González Miquel, el Espiquer mas dicharachero de todo barrio Sésamo!!!
Allí estaba Gaspar, fiel escudero, esperando al maestro, -buen alumno el que aventaja al maestro a las primeras de cambio-, llegó en 1:47 tras la Atzuvia, un tiempo perfecto y mas teniendo en cuenta que supo administrar casi 11 horas de faena en estas duras y técnicas montañas. Me quedo con mi capacidad de sufrimiento una vez mas, pero la verdad, ya me estoy hartando, se que me equivoco, algo haré mal, no he tenido demasiados entrenos de calidad, pero seguir así en carreras largas no es bueno. Ahora toca recuperar sobre todo la "mollera", e intentar estar en la carrera de Ricote Trail el próximo día 21 lo mas "fresco" posible, dita sea, ¿cuando sera mi día?, solo pido eso, Un Diaaaaa!!!